Entradas

Sobre las brasas del om

Zumbaban mis pies y caminaban mis oidos. Estaba hablando de los pasos. Eran trazos con ritmo. Andaba en el sonido con la velocidad que tiene la luz. Y pensaba tan rápido tan rápido... que mientras yo bajaba el interruptor ya armaba verso y estribillo; hacía nido en las estrellas y anclaba su canto en mi cruz.

♣

I Cuando el pecho aprieta tan fuerte que solo queda con-templar. Y en la contemplación lo otro y lo uno se funden. Y en la fundición está la Gran Iglesia. El placer de la emoción traducida en el pecho como aire contenido. Y se infla hasta explotar el corazón! Templar es hacerse templo. Y me templo. Y sonrío. Y agradezco; como si de pronto la vida ya no me perteneciera. II Las miro y pienso y caigo en la cuenta, son tan pequeñas mis manos! que todo mi ser se avergüenza. Son tan pequeñas todas las manos que se torna irrisorio hablar siquiera de control. Cierra puño/ abre puño/ Solo hay aire. Nada esta en mis manos. Abre puño/ Cierra puño/ encuentra pulgar. Y allí mismo entiendo: el primitivo reflejo de querer asir es la expresa busqueda de apoyo. La mas hermosa de las vulnerabilidades. La que confirma la más alegre de las reglas. Que no estamos solos.

Es y se hace

Es un hecho y es imperativo. Alivia el agua Descansa la tierra  Purifica el aire

Descanso

El año se hizo siglo en un minuto. Corrí, pero gateando. Como en los sueños. Tenía la rapidez de una babosa y la fuerza de los bracitos de un recien nacido. La trompada fue caricia; la puteada fue susurro. Y la debilidad que reside en la violencia resultó evidente.

Ascension

Mi boca descontrolada, en madrugada apostólica, vomita sobre el clan familiar: "que no madura más que envejece muy rápido, cuantos años tiene tu alma?" "¿quien dijo que todo esta perdido...?" Respondí  "Mi abuelo. El alma de mi abuelo". Despues volví. Despues dormí. Y en mañana siguiente, ME VOMITARON A MI. Abuelo ya no, ya no hay más abuelo Abuelo ya no tiene nada que perder Abuelo ganó eterno.

Catarsis

La tristeza no existe. El llanto es el recurso que tiene el cuerpo para limpiar la vista. Aclarar la mirada equivocada.  Y llorarás. Hasta que te des cuenta, que la tristeza no existe.

Cerebello

Ayer hable de poesia. Pero a la noche, las palabras, hicieron pijama-party y ahora significan otra cosa. Ahora las palabras, son el malentendido que vas a leer mañana. Y el bienentendido va a ser mi inconsciente que cree que habla de poesia pero no.