Sobre las brasas del om
Zumbaban mis pies y caminaban mis oidos. Estaba hablando de los pasos. Eran trazos con ritmo. Andaba en el sonido con la velocidad que tiene la luz. Y pensaba tan rápido tan rápido... que mientras yo bajaba el interruptor ya armaba verso y estribillo; hacía nido en las estrellas y anclaba su canto en mi cruz.